El Colegio de Registradores revela en un informe que el 40% de los consejos de administración en las sociedades mercantiles españolas están compuestos por hombres exclusivamente. Esta es una cifra que nos debe hacer reflexionar a todos, tanto a la sociedad en general como al mundo empresarial en particular, sobre la necesidad de promover la igualdad de género y la diversidad en los puestos de alta dirección, ya sea en pequeñas, medianas o grandes empresas, organizaciones o instituciones.

Es cierto que en las últimas dos décadas se han producido avances en la representación femenina en los consejos de administración, pero aún persisten desequilibrios en la presencia de mujeres en puestos de considerada relevancia y magnitud. La representación femenina es solo del 22,53%, lo que significa que todavía queda un largo camino por recorrer.

El informe también muestra que en los consejos de administración, el 59,8% son mixtos, el 39,2% totalmente masculinos y solo el 1% exclusivamente femeninos. Es decir, todavía hay una gran mayoría de consejos de administración que no cuentan con una representación femenina significativa.

En cuanto a la distribución territorial, no hay grandes diferencias en la presencia femenina, lo que demuestra que el problema no es regional sino que es una cuestión global que afecta a todo el territorio español.

El sector de actividades jurídicas es un ejemplo de cómo la participación femenina es ligeramente superior al promedio general, excepto en el puesto de mayor responsabilidad, la presidencia. Esto nos muestra que aún queda trabajo por hacer para que las mujeres accedan a los puestos de mayor responsabilidad en el ámbito jurídico.

Cabe señalar que la promoción del talento sin género y la diversidad en los puestos de alta dirección no solo es una cuestión de justicia social, sino que también es una cuestión de competitividad empresarial. Las empresas que apuestan por la diversidad de género y cultural en sus equipos directivos se benefician de una mayor creatividad, innovación y capacidad para enfrentar los desafíos del mercado global.

En definitiva, este informe es muy relevante para las sociedades mercantiles españolas, sus consejos de administración y todos aquellos interesados en la igualdad de género y la diversidad en el ámbito empresarial. Promover la igualdad de género y la diversidad en los puestos de alta dirección es un camino que no solo repercute sobre las mujeres, sino que también beneficia a las empresas y a la sociedad en su conjunto.