Con la mirada puesta en el papel cada vez más estratégico de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, celebramos en Madrid la XIV edición del Dinner on Board del Programa Consejer@s de EJE&CON, en una cena-tertulia centrada en cómo construir Consejos capaces de aportar verdadero valor a las organizaciones.
De la mano de Teresa Quirós y Gema Monedero, con la moderación de Ana Palencia, reflexionamos sobre algunas de las principales responsabilidades de la CNR: la composición y renovación del Consejo, la identificación de las capacidades necesarias, la sucesión, los incentivos, las dinámicas que hacen que un órgano de gobierno funcione,etc
De cara al acceso a Consejos, se abordó la importancia de abordar la relación de aportación de valor en dos direcciones: preguntarnos qué podemos aportar nosotros a la compañía, y también qué puede aportarnos esa compañía y ese Consejo. No todos los mandatos son iguales: el tipo de empresa, su estructura de propiedad, su cultura, el momento empresarial o las personas que forman el Consejo condicionan tanto el perfil necesario como la experiencia del consejero.
En este sentido, se destacó que un consejero no necesita ser «renacentista» ni dominar todas las materias. Lo importante es que sea el Consejo, como órgano colegiado, el que reúna en su conjunto la diversidad de experiencias, conocimientos, capacidades y perspectivas necesarias para acompañar a la compañía.
Las competencias técnicas se dan cada vez más por supuestas. Lo diferencial se encuentra en otras capacidades (power skills): flexibilidad y curiosidad para aprender; rapidez en la toma de decisiones ante entornos cambiantes; visión estratégica y pensamiento crítico; capacidad de influencia e independencia de criterio; y valentía para cuestionar, retar y plantear las preguntas difíciles cuando sea necesario.
También se abordó la evolución del mercado de consejeros. Frente a la percepción de que para acceder a un Consejo es imprescindible contar previamente con una larga trayectoria como consejero, los datos muestran una apertura relevante a nuevos perfiles. El Spencer Stuart Board Index 2025 señala que el 56% de los nuevos consejeros incorporados en España accedieron por primera vez a un Consejo. En ese camino, se recordó también el valor de adquirir experiencia a través de patronatos, consejos asesores y otros órganos de gobierno.
Las oportunidades, además, no se limitan a las grandes compañías cotizadas. Existe un importante espacio de desarrollo del buen gobierno en pymes y compañías no cotizadas, donde todavía queda mucho camino por recorrer. Divulgar el valor que un buen Consejo puede aportar a la estrategia, la continuidad y el crecimiento de estas organizaciones sigue siendo una tarea clave.
La conversación puso también especial foco en la necesidad de anticiparse mediante planes de sucesión sólidos —tanto para el CEO y la alta dirección como para el propio Consejo— y en diseñar sistemas de remuneración e incentivos alineados con los objetivos estratégicos y la creación de valor a largo plazo.
Otro elemento esencial fue la confianza: entre los propios consejeros y entre el Consejo y el equipo directivo. Una confianza que no significa ausencia de discrepancia, sino disponer de un entorno suficientemente sólido y seguro para cuestionar, debatir y expresar opiniones diferentes. En este contexto, la CNR tiene también la responsabilidad de levantar la mano cuando las dinámicas no están funcionando y abordar a tiempo problemas de composición, comportamiento o relaciones dentro del Consejo.
La sesión cerró con una idea que resume buena parte de la conversación: la diferencia entre cumplimiento y contribución. Cumplir establece el marco necesario; contribuir exige ir más allá y conseguir que la composición, las capacidades, los incentivos y las dinámicas del Consejo mejoren realmente la estrategia, las decisiones y la creación de valor a largo plazo.
Gracias a Teresa Quirós y Gema Monedero por compartir generosamente su experiencia y aprendizajes, a Ana Palencia por la mediación y organización y a todas las personas asistentes por sus preguntas y aportaciones, que hicieron posible una conversación cercana, rigurosa y muy enriquecedora.
