Milenios de evolución han diseñado nuestro cerebro para que, según las circunstancias, siga uno de dos caminos independientes: pensar rápido o pensar despacio: no lo digo yo, me aclara Rubén García, al comenzar esta entrevista, lo dice el psicólogo premio Nobel en Economía, Daniel Kahneman.

Y, cuando pensamos rápido, que es el 99% de las veces, continúa explicando, nuestro cerebro usa heurísticos para tomar decisiones. Estos heurísticos son una especie de atajos y son como digo rápidos, pero no muy precisos. Adecuados para escapar del ataque de un tigre, diferenciar amigos de enemigos o encontrar comida con premura. Pero no del todo válidos para el mundo del siglo XXI.  ¿Por qué? Porque están trufados de sesgos. Y estos sesgos colman así, de manera ubicua y sutil, nuestros juicios y la construcción social y cultural en la que nos movemos, nos relacionamos…. y ¡vivimos!

Desde un punto de vista “neurológico”, lo que hacemos en EJE&CON, en opinión de Ruben, no es ni más ni menos que parar y pensar, ampliar ese 1% de pensamiento sereno, deliberativo, para retar el status quo de muchos lustros y promocionar un punto de vista más cabal, para definir una realidad social y cultural más “pensada”, más inteligente.

Así como suena: para redimir de sesgos las decisiones empresariales y sociales, que han sido históricamente lastradas por esos sesgos sobre género y sobre generación (y demasiadas veces reforzadas y potenciadas por otros intereses y por otras agendas).

En definitiva, el mundo de las cavernas quedó atrás hace siglos; ahora ya es tiempo de apostar por un mundo más justo, mejor. Sentencia Ruben con esa sonrisa que siempre mantiene.

Rubén, Vicepresidente de EJE&CON y Presidente del Comité de Talento y Desarrollo, nos confiesa ser afortunado en su trabajo, actualmente dirige la función de Recursos Humanos en un entorno multicultural, para España, Irlanda, norte de África y Asia; en Rovensa, una empresa líder en el sector Agricultura, y cuya misión según sus propias palabras es “Alimentar el Planeta”.

 

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Pregunta: Buenos días, para que todos te podamos conocer un poco más ¿cómo te gusta a ti presentarte?

Rubén García. A nivel profesional, me dedico a algo que disfruto: entrar en contacto con personas, escuchar, entender y en no pocas ocasiones tratar de influir en la dirección adecuada.  ¿Cómo hago esto? En mi experiencia, converge en 3 pilares: gestionar talento, gestionar cambio y gestionar riesgo. Intentamos aplicar un modelo de asesoría y acompañamiento (business partners) basado en los 3 ejes que indico, a través de planes, estrategias y soluciones (y qué difícil es eso Julio…).

Y a nivel personal… hay tanto que no sabemos que mi propósito de vida es seguir indagando y en consecuencia reciclarme, educarme sobre las nuevas demandas, las nuevas maneras de hacer las cosas en este mundo apasionante y un tanto enloquecido que vivimos en el s. XXI… la vida (personal y profesional) para mí es cambio, es evolución, es exploración “en tiempo real”, sin capacidad para volver atrás… y en eso estamos: asimilando, a vivir lo mejor posible en un planeta donde somos efímeros, donde lo más terrible que te puede pasar es morir, y eso ya lo tenemos garantizado desde que nacemos (como los yogures, venimos con fecha de caducidad, aunque no nos dejan ver cuál es…), así que tampoco hay para tanto, yo prefiero menos drama y más comedia y aventura.

 

P Y actualmente en la posición que ocupas, ¿cuáles son tus principales responsabilidades?

R.G. Dicho como si tal cosa: facilitar que la empresa logre alcanzar los mejores resultados posibles. ¿Cómo se hace esto? Ayudando a que las personas puedan desarrollar el máximo de su potencial. Como cualquier otro atleta, no hay trucos: se logra a través del entrenamiento intenso, la motivación, la visión y el reconocimiento de los logros.

 

PCuáles piensas que han sido los logros profesionales que te han traído hasta el Rubén actual? ¿De qué te sientes especialmente orgulloso?

R.G. He cometido errores, he tomado decisiones equivocadas en ocasiones. Reflexionar sobre lo que hice mal me ayudó a mejorar, a ser más sabio, a entender mejor la vida, dentro y fuera de la empresa. Mi logro ha sido, y sigue siendo, mantener el hambre de aprender, de lo bueno y de lo malo, aunque coincido con Pepe Mújica: el “animal humano” suele aprender más y mejor del dolor, de las equivocaciones. Por eso no deben asustarnos: en el fallo está el crecimiento.

 

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PDada tu posición actual Rubén, ¿cuáles crees que son las características que ha de tener un verdadero líder?

R.G. Esto te tiene que gustar Julio. Seamos francos: te tiene que motivar liderar, que al fin y al cabo es mandar, es ostentar y ejercer el poder. Todos los líderes que he conocido en mi carrera gustaban de estar en esas posiciones. Lo que les daba la etiqueta de buen líder era, junto con lo anterior, su capacidad para orientar este liderazgo al bien común, balancear los resultados con el bienestar de las personas y de las organizaciones (lo uno y lo otro suele ir de la mano en el largo plazo: es lo que hoy llamamos sostenibilidad), su capacidad para escuchar y entender.

Por supuesto nunca llueve a gusto de todos, y como líder a veces hay que saber (y querer) tomar decisiones impopulares. Tener esta conciencia ampliada, holística, es lo que define al buen líder y lo separa del mal líder.

 

P¿Quiénes han sido para ti las personas que más te han inspirado en tu carrera?,¿Tienes ejemplos de ambos géneros? ¿Qué te han aportado?

R.G. Tengo muchas y muchos modelos que sigo, desde el colegio hasta la actualidad: Fernanda Cardama y Gemma Sanz, el empuje y pasión de una, la excelencia y tenacidad de la otra, se convirtieron en ejemplos que he ido incorporando a mi bagaje. En el presente, mi actual jefe Pedro Pereira con su sabiduría y su coaching honesto, para mí una referencia a seguir.

 

PSi hablamos de futuro, ¿cómo ves el papel de las mujeres en la alta dirección?, ¿y en los órganos de gobierno?

R.G. Escucho mucho que son necesarias, que es fundamental, que el mundo sería un lugar mejor. Yo no tengo la bola de cristal y no sé si esto será así: lo que sí sé es que tenemos que superar los sesgos para permitir que suceda: eliminar ese pensamiento automático, esa toma de decisiones de la prehistoria y dar oportunidad a un mundo nuevo. Los hombres han colmado las estructuras de poder durante siglos y el mundo presenta hoy en día aspectos buenos, pero también heridas profundas. Fíjate Julio que las mujeres no piden ahora su turno para gobernar; ya solamente en eso son más justas que nosotros; están pidiendo las mismas oportunidades para progresar, para decidir, para influir y para mandar; ¿dónde está el problema con eso? ¿por qué sigue habiendo resistencias?

 

P¿Qué piensas que se debe hacer y qué no se debe hacer para que el talento sea reconocido con independencia del género?

R.G. Creo que es más importante decir ahora lo que no se debe hacer. No debemos mantener barreras, obstáculos. Hay que educar y hay que comunicar. Cuando escuchas a niñas y niños pequeños hablar de estos temas (invito a todos a dialogar con ellos, a preguntarles) te das cuenta de nuevo que en ellas y en ellos no hay aún sesgos arraigados.

Los sesgos cerebrales, cognitivos, suceden. Los sesgos culturales y sociales, se aprenden.

Pero, mira Julio, te voy a dar una buena noticia, estos sesgos también se pueden cambiar y sabemos, al menos desde 1969 gracias a Martin Broadwell, cómo hacerlo. El primer paso es el más crítico: hay que tomar conciencia. Después todo se vuelve más sencillo: hay que retar esas creencias y sustituirlas por otras más adecuadas, inteligentes y sanas; y por último reforzarlas, hasta que se conviertan en la nueva manera de pensar.

Pensar diferente te lleva a sentir diferente, que a su vez te lleva a decisiones y comportamientos diferentes.

 

PTe has asociado a EJE&CON, ¿Qué te aporta esta organización?

R.G. Una coincidencia de propósitos, su misión es mi misión. Su visión es mi visión. ¿Al 100%? Bueno dejémoslo en el 99%, (cuando dice esto Ruben me guiña un ojo de complicidad).

 

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P¿Cuál es tu visión del futuro de la mujer en puestos de alta dirección?

R.G. Diría que una visión donde no haya que hacer referencia a políticas ni medidas, que la nueva manera de pensar sin sesgos de género esté tan normalizada, que ya nadie hable de ello.

 

PSeguro que tienes alguna frase de cabecera con la que te identificas en términos de liderazgo y talento. Alguna reflexión que a lo largo de tu vida te ha hecho pensar. ¿La podrías compartir para terminar?

R.G. Sí, un par de ellas, aquí te las comparto:

  • “Los sueños hay que pelearlos, para que sean menos sueños y más realidad” – Pepe Mújica
  • “El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños” – Eleanor Roosevelt

 

Después de la entrevista nos pasamos un buen rato hablando por Zoom, ahora en los tiempos que vivimos es la única manera de poder coincidir. Ruben es una persona cercana y con un gran sentido del humor. Podría pasarme horas charlando con él. Siempre tiene una frase, una reflexión que se te queda prendida en la mente y a la que le darás vueltas y vueltas y vueltas durante días. Rubén es un comprometido con nuestra causa en EJE&CON, siempre dispuesto a ayudar, a luchar por esa misión que la lleva, como el confiesa, tan adentro: el talento sin género, la igualdad de oportunidades, el potenciar a las mujeres a puestos de responsabilidad dentro de las empresas. Porque estas y muchas más razones necesitamos hombres como Rubén en esta sociedad, por eso te animo a que te unas a nuestra causa común en esta asociación inclusiva.