El Comité de Buen Gobierno Corporativo de EJE&CON ha presentado en CaixaBank All in One de Barcelona, de la mano de Antonio Núñez, senior partner de Parangon Partners, el estudio ‘Claves de sostenibilidad para la Alta Dirección’, del que es autor junto a Carlos Corominas, experto en sostenibilidad de Opinno.

Durante el acto, se ha debatido sobre las conclusiones del estudio en una mesa compuesta por el autor, Ainhoa Grandes, consejera de Renta Corporación, presidenta de la Fundación MACBA, presidenta de la Fundación Ship2B y miembro de varios Consejos Asesores y Patronatos; Begoña Muñoz, Chief People & Culture Officer Colonial & Utopicus y Nuria Rodríguez, directora Medioambiente y RSC del Grupo Naturgy.

La bienvenida ha corrido a cargo de María Alsina, directora territorial de Barcelona en CaixaBank, quien ha comentado con orgullo que la entidad tiene a la sostenibilidad en su ADN, subrayando el fuerte vínculo histórico con el impacto social de su actividad. De este espíritu sostenible Alsina también ha destacado que, habiendo surgido de la alta dirección, se ha ido filtrando por toda la organización convirtiéndose en parte fundamental de la cultura empresarial. Por ello, el Plan de Formación en Sostenibilidad contempla llegar al 100% de la plantilla de CaixaBank en 2023. Finalizó su intervención subrayando que la sostenibilidad es uno de los tres pilares en los que se apoya la estrategia para alcanzar los resultados del grupo y se establecen tres ambiciones: impulsar la transición sostenible de las empresas y la sociedad, liderar el impacto social positivo y favorecer la inclusión financiera, así como promover una cultura responsable siendo referentes en gobernanza.

Peña Solano, tesorera y vocal del Comité de Buen Gobierno Corporativo de EJE&CON, ha abierto el acto recordando la esencia del Código EJE&CON de Buenas Prácticas para la Gestión del Talento y la Mejora de la Competitividad de la Empresa, añadiendo además que actualmente existe un reto importante para los CEO de las compañías que, tras la pandemia, la guerra en Ucrania y sus consecuencias, van a tener que centrar la acción de 2023 en materia ambiental, social y de transparencia y buen gobierno (ESG) con el objetivo acelerar la acción hacia el desarrollo sostenible.

La mesa redonda, moderada por Peña Solano, ha partido de las conclusiones del informe acerca de las palancas y barreras que existen en las organizaciones y el camino que queda por recorrer. Núñez ha puesto en valor que el informe “es un estudio para identificar si la sostenibilidad es prioridad en las agendas de los altos directivos. El reto ahora está en integrar el desempeño de la sostenibilidad con los criterios ESG en el negocio y por tanto en la estrategia”. Así, el informe ‘Claves de Sostenibilidad para la Alta Dirección’, recoge las visiones de altos directivos sobre la aplicación de criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) para aportar una panorámica del estado del arte de la sostenibilidad en las empresas. En cuanto a su ejecución, se ha basado en una encuesta enviada a más de 2.400 altos directivos en diciembre de 2021 que ha incluido preguntas relativas a su visión sobre la sostenibilidad, sus oportunidades y obstáculos, criterios ESG, y métricas utilizadas. Del mismo, se desprende la integración de la sostenibilidad en el propósito y la estrategia de la empresa y refleja esperanzadores avances en la conciencia de los directivos, pero también la falta de recursos y dedicación, poco análisis de materialidad (28,5%) y baja representación de los grupos de interés (30,9% cuenta con mecanismos para involucrarlos, 26,1% no los tienen en cuenta de forma directa); por lo tanto, concluye, aún hay mucho por hacer.

Previo al debate, Yolanda Pérez, directora del área de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento en KPMG y coautora del Código EJE&CON, ha expuesto la situación en la que se encuentra la gobernanza de los riesgos ESG en las grandes empresas, debido a la importancia de dichos asuntos y los principales retos de los órganos de gobierno en torno a los mismos. El incremento de la presión regulatoria junto con el insuficiente expertise técnico en las distintas materias ESG y la posible falta de coordinación entre las líneas de defensa, la necesaria revisión de los “silos” sin una visión integral y estratégica ESG así como el “aterrizaje” de la metodología para la priorización de asuntos ESG; suponen un escenario ante el que propuso como respuesta la revisión del sistema de gestión de riesgos por asunto ESG prioritario, el análisis del marco de control y gestión de esos riesgos y el establecimiento de mecanismos de seguimiento periódico.

Por su parte, Ainhoa Grandes ha puesto en el debate a la economía de impacto de complementariedad evidente y necesaria para los indicadores ESG, un fenómeno amplio y global que recibe mucha atención, inversión y recursos. La economía de impacto es aquella que persigue y mide el beneficio social y ambiental de la actividad a la vez que su capacidad de generar rendimiento financiero. Grandes ha asegurado que es optimista y considera que el impacto de las empresas en el entorno social y ambiental será fundamental para la consideración de toda actividad económica en los próximos años.

Begoña Muñoz ha iniciado su intervención indicando que la sostenibilidad es fundamentalmente una decisión individual en donde cada uno de nosotros hemos de comprometernos y dar ejemplo en todas las decisiones que tomamos como ciudadanos, consumidores y trabajadores. Las políticas de sostenibilidad de las compañías no han de ser algo ajeno a cada uno de los miembros que las componen. “En Colonial, nuestro Consejo de Administración, la Comisión de Sostenibilidad, el Comité de ESG, así como un departamento coordinador, nos permiten establecer y determinar las políticas y estrategias en materia de ESG procurando conciliar el interés social con los legítimos intereses de sus empleados, proveedores, clientes, inversores y restantes grupos de intereses. Nos preocupa y ocupa gestionar inteligentemente el impacto de las actividades en el medio ambiente, la sociedad y la comunidad donde operamos”.

Asimismo, Nuria Rodríguez ha explicado que el año 2020 fue clave en el proceso de transformación de Naturgy como compañía y que pasa por contribuir a la transición energética, siempre desde el compromiso con los grupos de interés, situando los aspectos medioambientales, sociales y de gobernanza en el centro de la estrategia, y de este modo adaptar su negocio hacia un modelo más sostenible, poniendo énfasis en la descarbonización de este. Muestra de ello, el fortalecimiento del gobierno de la sostenibilidad en esta nueva etapa, con la creación de la Comisión de Sostenibilidad, delegada del Consejo de Administración como máximo órgano responsable, el Comité de Dirección, a través del Director de Sostenibilidad, Reputación y Relaciones Institucionales y dependiendo de este, su incorporación al cargo de nueva creación como directora de Medioambiente y de RSC, todos ellos encargados de velar y supervisar el papel de la compañía en la transición energética hacia la descarbonización. La actividad de negocio que desarrolla el Grupo ha supuesto tener que tomar decisiones como el cierre de plantas de carbono, tras haber fijado sus objetivos medioambientales para reducir sus emisiones de CO2.

Núñez, adicionalmente, ha abogado por la vinculación de la compensación de los directivos a la consecución de los objetivos de sostenibilidad. Todos los ponentes han coincidido en la importancia del compromiso individual en todos los ámbitos de la vida para generar un efecto contagio y que poco a poco vaya ganado terreno en la sociedad.

Documentación de interés
Se puede descargar el informe Claves de Sostenibilidad para la Alta Dirección en el siguiente enlace: