Con la temática ‘Órganos de Gobierno en la Empresa Familiar’, el pasado 22 de marzo tuvo lugar el V Dinner on Board del Programa Consejer@s de EJE&CON. Para esta sesión, se contó con Eva Lluch, copropietaria de Lluch Essences; Xavier Cambra Vergés, fundador y presidente de Transmmission; Agustín Cordon, presidente de Saturn HolCo (Oak Tree Capital); y con la moderación de Isabel Nogueroles, consejera en Liderazgo y Empresa Familiar, todos ellos alrededor de una fantástica board table.
Todos ellos compartieron sus experiencias desde diferentes perspectivas como consejero-propietario familiar, consejero independiente del consejo de administración, miembro de consejo asesor, miembro del consejo de familia o CEO no familiar, en una cena a modo de tertulia con socias del programa Consejer@s de EJE&CON.
Para hablar de gobierno en la empresa familiar es necesario entender sus tres dimensiones: negocio, familia y patrimonio. Esto es, el famoso modelo de los tres círculos de John Davis y Renato Taguiri.
En paralelo, el gobierno de la empresa familiar tiene como máxima responsabilidad velar por la buena salud de la propiedad a través del establecimiento de las estrategias y líneas de actuación sobre la dirección de la empresa. Por su parte, el gobierno de negocio toma las grandes decisiones estratégicas de negocio, de clientes, de proveedores, inversiones/desinversiones… Por último, el gobierno de la familia toma las decisiones estratégicas de la relación de la familia con la empresa. El primero debe garantizar la continuidad del negocio y el segundo, la continuidad de la familia.
Entre otras cuestiones, se debatió sobre por qué los órganos de gobierno como el consejo de administración y el consejo de familia han de estar separados, pero yendo de la mano. Así, se concluyó que es importante que trabajen de forma independiente pero coordinada, para lo cual resulta vital que haya entre ellos una comunicación efectiva, tanto a nivel formal como informal.
De la conversación se puso de relieve el rol clave de un buen gobierno en la empresa familiar como palanca principal que garantiza el potencial crecimiento de la compañía.
Además de ser creativos con nuevos planteamientos que alimenten el espíritu emprendedor y permitan sobrepasar un tamaño crítico (vehículos de inversión, entrada de capital vía family offices, private equities…) con un modelo que asegure la light governance, conversaciones para no perder el ADN familiar recogidos en instrumentos que aseguren una buena relación con partners y que acompañen realmente el crecimiento.
Los asistentes coincidieron en que la comunicación es básica y que se requieren muchas conversaciones importantes para consensuar un planteamiento común estratégico por parte de la familia, la cual ha de reflexionar sobre el futuro y la creación de valor. De este modo, cuando hay claridad y unidad en un proyecto de futuro la empresa se convierte en un foco de atracción de talento tanto externo como interno, clave para la sostenibilidad del proyecto.
Y, para ello, desarrollar la figura de los accionistas responsables como garantía en la continuidad de la propiedad es muy importante. Un accionista responsable representa una expresión de compromiso y voluntad de continuar un legado iniciado por la familia fundadora y para esto no se nace, se hace, hay que preparar a las nuevas generaciones bien.
El órgano clave de gobernanza es el consejo, tanto el de Familia como el de Administración. Él éxito de la alineación CEO (sobre todo cuando no es familiar) con los valores y proyecto de la familia es crítico, así como que el Consejo realice su función de forma óptima y no sirva para corregir el gap del comité de Dirección o para ejercer únicamente control. Para ello, la profesionalización del consejo, su composición incluyendo consejeros independientes, su funcionamiento y su evaluación son indispensables.
Gracias a Eva Lluch, Xavier Cambra, Agustí Cordon y nuestra socia moderadora Isabel Nogueroles por compartir tan generosamente su experiencia a través de una charla amena y llena de anécdotas, a Agata Gelabertó, Peña Solano y Gemma Sisó por la organización del evento y a las socias Montse Muñoz Abellana, Mariona Sanz Ausàs, Anna Pou Fonollà, Esther Minguell, Montserrat Arias, Rosa Maria Valls Carrera, Anna Sagués, Elisabet Escayola i Maranges, Lorena Rienzi Campana y Elena Roldán González por añadir valor a la velada. Agraceder al Círculo Ecuestre de Barcelona, su buena acogida.
Además, Eva Lluch obsequió a todos con muestras del nuevo proyecto de aceites esenciales del grupo GOTES.
