Con una voz tan poderosa como inspiradora, Cristina Sancho Ferrán es, sin duda, una figura emblemática del liderazgo inclusivo. Como presidenta de @EJE&CON y de la Fundación Aranzadi LA LEY, Cristina ha asumido el desafío de liderar a líderes, promoviendo un cambio cultural que permita que el mejor talento, sin sesgos de género o edad, acceda a las posiciones más altas. En esta entrevista, nuestra presidenta comparte su visión sobre el futuro de la igualdad entre hombres y mujeres y su moderado optimismo respecto a los desafíos que aún quedan por delante. Cristina destaca el papel esencial que juega la sociedad civil en este proceso y cómo organizaciones como @EJE&CON desempeñan un papel crucial en la transformación hacia una sociedad más justa e inclusiva.

● EJE&CON se ha consolidado como la organización de referencia en la promoción del talento sin género ni generación en puestos de alta responsabilidad y ya forman parte cerca de 2000 socios. ¿Qué desafíos enfrenta la  organización ante este crecimiento?

Nuestro principal desafío coincide con la misión de EJE&CON, que es  conseguir generar el cambio cultural necesario para que el mejor talento, sin sesgos de género o generación, acceda a las posiciones de mayor  responsabilidad en las organizaciones. Ése es todavía nuestro gran reto de cara a la sociedad porque los indicadores muestran que estamos aún muy lejos de llegar a la meta. Afortunadamente nos hemos convertido en la organización de referencia en este ámbito en España, y las instituciones y poderes públicos tienen en cuenta nuestra opinión. Somos casi 2000 altas directivas y directivos de todos los sectores cuya voz va encontrando eco en diversas iniciativas públicas. Por citar una de alcance global, los principios de nuestro Código de Buen Gobierno han quedado incorporados al primer estándar internacional de igualdad (la norma ISO 53800 aprobada este año), en cuya preparación y difusión hemos participado de la mano de UNE y CEOE.

Internamente, el ritmo de crecimiento que está experimentando la asociación exige repensar nuestro modelo organizativo, replantear prioridades y formas de trabajar. Queremos proteger esa autenticidad y generosidad que caracterizan el “espíritu EJE&CON” y que sólo se consiguen manteniendo el modelo de participación 100% pro-bono, que es el que nos garantiza un compromiso auténtico con la causa. Si profesionalizásemos la gestión de la asociación perderíamos frescura e inmediatez en la relación de las socias y socios con EJE&CON, que sienten el proyecto como propio. Pero por otro lado somos conscientes de la dedicación que requieren nuestras iniciativas, que la mayor parte de nosotros compatibiliza con su actividad profesional. Por eso hemos constituido un Consejo Asesor externo, compuesto por relevantes personalidades del mundo de la empresa, que empezará a trabajar en los próximos meses ayudándonos a redefinir nuestra estrategia de cara al 10º aniversario de EJE&CON que celebraremos en 2025.

● Como presidenta de la Fundación Aranzadi LA LEY, ha liderado iniciativas en justicia, educación y medioambiente. ¿Cómo ha integrado estas experiencias en su rol como presidenta de EJE&CON y qué sinergias ha encontrado entre ambas responsabilidades?

Presidir la Fundación Aranzadi LA LEY desde 2020 y EJE&CON desde 2022 me ha permitido liderar a líderes, que es una experiencia extraordinariamente valiosa para el propio crecimiento profesional y un gran aprendizaje para cualquier otro rol que tenga una que desempeñar en su carrera ejecutiva o en consejos. Este tipo de funciones al frente de órganos formados por personas mucho más sabias y experimentadas que una misma sólo se pueden afrontar desde la humildad más absoluta, la apertura intelectual y la vocación de servicio a la causa. El propósito de ambas organizaciones sin ánimo de lucro es contribuir a la mejora de la sociedad, y las dos tienen la sostenibilidad (ambiental, social, económica y de gobernanza) entre sus prioridades, por lo que hay una gran coherencia entre ellas. Aprovecho los conocimientos que adquiero, por ejemplo, a través del Comité de Buen Gobierno o el Foro de Sostenibilidad de EJE&CON para aplicarlos a proyectos de la Fundación como el Observatorio de los ODS en el Sector Público o el Estudio de Igualdad en el Sector Legal. Y viceversa. El contacto directo con altas instituciones del Estado a través de los proyectos de la Fundación enriquecen también mi contribución a EJE&CON.

Compatibilizo ambas responsabilidades – que, como los demás miembros de la junta directiva de EJE&CON y el patronato de la Fundación Aranzadi LA LEY, ejerzo pro-bono – con la dirección de Comunicación corporativa, Relaciones institucionales y Sostenibilidad en Aranzadi LA LEY, que es mi trabajo y de lo que vivo. Mi medio profesional es, efectivamente, el del Derecho, la Justicia y la Sostenibilidad, vistos desde el prisma de la Comunicación estratégica y la aportación de valor a los públicos de interés de mi compañía. Esa perspectiva me sirve para dotar de rigor y foco a la gestión de EJE&CON, y de sensibilidad social y empresarial a la gestión de la Fundación.

● ¿Cuál es su perspectiva sobre el camino que aún queda por recorrer para lograr la igualdad de género a nivel global? ¿Se siente optimista acerca de la evolución de esta causa en el futuro?

Me siento moderadamente optimista. La igualdad de género entendida como igualdad de oportunidades para que mujeres y hombres accedan a la función social que libremente escojan y el reparto equilibrado de las cargas familiares que permita esa elección libre, es aún un desiderátum, un deseo no cumplido. Ni en España ni en el resto del mundo. Pero se ha avanzado mucho y el cambio cultural que perseguimos desde EJE&CON se está produciendo poco a poco. Es un ámbito en el que la empresa y los poderes públicos pueden ayudar, pero el cambio más importante se debería producir en la sociedad civil, en las escalas de valores personales y a nivel doméstico, donde se alcance con naturalidad una equilibrio y una responsabilidad compartida real entre hombres y mujeres. La maternidad, que es uno de los frenos actuales a las carreras profesionales de las mujeres (pero ni mucho menos el único), debe dejar de ser percibida como un problema. Igual que la paternidad, esta etapa vital debería poder vivirse en plenitud, con la dedicación que requiere y con la necesaria tranquilidad económica y mental.

Para mí el problema más grave está en los prejuicios que aún subsisten y predisponen a considerar a las mujeres menos capaces/idóneas que los hombres en determinados ámbitos. Ese es el gran freno a nuestras carreras ejecutivas y en órganos de gobierno. Una vez más, queremos un cambio cultural que supere esos sesgos. Sesgos que tenemos todos, mujeres y hombres, pero que en el ámbito económico y profesional nos perjudican principalmente a nosotras.

Queremos también que la mujer experta gane en el terreno económico la presencia que le corresponde, y eso pasa por hacer su talento y experiencia más reconocible. Estamos mejorando, pero los estudios que miden la presencia femenina en medios de comunicación, conferencias internacionales o eventos de alto impacto concluyen que esa presencia, al mismo tiempo precursora y reflejo de nuestra capacidad de influencia política y económica, es aún residual. Lo mismo ocurre en eventos locales o sectoriales, aunque en éstos es relativamente sencillo provocar la incorporación de expertas. Nuestra iniciativa #AquíEstánEllas, respuesta al #DóndeEstánEllas de la Oficina del Parlamento Europeo en España, así lo demuestra.

Aunque a estas alturas ya dudo de que mi generación llegue a vivir la igualdad de oportunidades plena, lo cierto es que se están removiendo obstáculos desde hace más de un siglo. El camino se ha empezado a recorrer y, si la tendencia no se tuerce, conseguiremos avances importantes en las próximas décadas. Esos avances -en EJE&CON estamos convencidos- beneficiarán a la sociedad en su conjunto.