Ana Úbeda Hernández, socia de EJE&CON y abogada en Fieldfisher, subraya el valor del protocolo familiar como herramienta clave para asegurar la continuidad y la armonía en la empresa familiar. Aunque no tiene fuerza legal, este documento actúa como guía de conducta que compromete moralmente a los miembros de la familia.

Sirve para anticipar conflictos, aclarar roles, regular la sucesión y alinear valores y objetivos comunes. Puede, además, traducirse en acuerdos legales vinculantes. Ana destaca que su éxito depende en gran medida de un asesor que combine experiencia jurídica, empatía y capacidad de mediación. Lee el artículo entero aquí.