Pili Martínez López-Amor se incorpora a la Junta Directiva de EJE&CON en su última renovación para compartir la vicepresidencia de Membership, que es tanto como decir la puerta de entrada a la asociación y la primera impresión que se lleva quien llega. Viene del mundo de las operaciones, donde los procesos son necesarios pero las personas importan más, y traslada esa misma convicción a una comunidad que ya supera las 2.500 socias y socios y no deja de crecer.
En esta entrevista defiende que a una asociación de este tamaño solo se la sostiene creciendo de forma muy humana, con seguimiento cercano, con una llamada a tiempo y con nodos, foros y programas donde cada persona encuentre su sitio.
Ve una oportunidad clara en atraer a profesionales de entre cuarenta y cuarenta y cinco años que creen que todavía «no es su momento», cuando es justo entonces cuando una red así acelera una carrera. Y resume la diferencia entre estar y participar con una imagen que habla por sí sola, la de una trainera en la que unos ocupan asiento y otros cogen el remo.
Su ambición para los próximos tres años la cuenta en forma de historia y no de cifra: crecer sin perder la esencia, atraer a las nuevas generaciones y seguir cuidando a quienes construyeron EJE&CON desde el principio, para que cualquiera, viva donde viva, sienta que la asociación también es su casa.
1. Membership es la puerta de entrada a EJE&CON: la primera experiencia que tiene una socia con la asociación. ¿Qué pasa por tu cabeza cuando piensas en esa primera impresión?
Todos recordamos nuestro primer día en una empresa o en un proyecto nuevo, y en una asociación ocurre exactamente lo mismo.
Me gustaría que quien llegue a EJE&CON sienta que no solo se ha incorporado a una asociación, sino a una comunidad donde encuentra personas con las que conectar y crecer.
Para mí, la diferencia la marcan los pequeños gestos: una sesión de bienvenida, encuentros en grupos reducidos o alguien que le acompañe en sus primeros pasos y le ayude a descubrir todo lo que la asociación puede ofrecer.
Cuando una persona encuentra pronto su lugar, el resto llega casi solo. Y más en una asociación como la nuestra, donde todo el trabajo es voluntario. El compromiso y las ganas de participar nacen de sentirse parte de un proyecto que merece la pena.
2. Con más de 2.500 socias y socios y creciendo, ¿cómo evitas que la asociación se convierta en una comunidad numerosa pero fría, donde nadie se siente realmente visto?
Precisamente creciendo de forma muy humana.
Vengo del mundo de las operaciones, donde los procesos son importantes, pero las personas todavía más. Gracias al equipo de Soporte y a la automatización de procesos de altas y bajas de socias, el tiempo empleado en la asociación a tareas más administrativas puede ser menor y así disponer de más tiempo para dedicarlo a las personas.
Yo soy muy de hacer seguimiento. Cuando organizamos un evento no me gusta limitarme a enviar una invitación; prefiero contactar personalmente con personas que creo que pueden aportar o disfrutar del encuentro. Muchas veces una llamada o un mensaje son suficientes para animar a alguien a venir. Y merece la pena, porque gran parte del valor de EJE&CON nace precisamente de esas conversaciones que ocurren antes, durante y después de cada evento.
También creo mucho en el papel de los nodos territoriales, los foros y los programas para que cada persona encuentre su espacio dentro de la asociación. Ahí es donde Membership tiene una gran responsabilidad: conseguir que cualquier socia, esté donde esté, sienta que EJE&CON también es su casa. Mi ilusión es seguir tendiendo puentes entre Madrid, Cataluña y el resto de territorios para que el talento, las ideas y las oportunidades circulen en ambas direcciones.
3. ¿Qué perfil de socia o socio crees que todavía falta atraer a EJE&CON, y por qué crees que no ha llegado hasta ahora?
EJE&CON cuenta con unos criterios de admisión muy claros y rigurosos, que garantizan el nivel ejecutivo y la trayectoria profesional de quienes forman parte de la asociación. Creo que ese estándar es uno de nuestros grandes valores y debemos seguir preservándolo.
Dicho esto, veo una gran oportunidad para atraer a más profesionales de entre 40 y 45 años que ya cumplen esos requisitos y ocupan posiciones de responsabilidad. Es una etapa de la carrera en la que se toman muchas decisiones, se lideran equipos y se afrontan nuevos retos, pero también suele ser un momento de máxima exigencia profesional y personal.
En muchos casos no conocen todo lo que EJE&CON puede aportarles o quizás piensan que todavía «no es su momento» para formar parte. Nuestro reto es demostrarles que precisamente ahora es cuando una red como ésta puede acelerar su desarrollo, conectarles con referentes y ofrecerles un espacio donde seguir creciendo.
Y hay otro aspecto que me parece muy importante: no solo se trata de incorporar ese talento, sino también de aprender de él. Son profesionales que aportan nuevas perspectivas, otras formas de liderar y una visión muy valiosa sobre los desafíos que afrontan las nuevas generaciones de directivos. Esa diversidad generacional nos hace mejores como asociación.
4. Si tuvieras que definir en una frase qué diferencia a un miembro «activo» de uno simplemente «inscrito», ¿cuál sería?
Siempre me viene a la cabeza la imagen de una trainera vasca. Todos formamos parte del mismo equipo, pero la diferencia está en remar o quedarse sentado. Un miembro inscrito ocupa un asiento; un miembro activo coge el remo y ayuda a que la asociación avance.
EJE&CON crece gracias a quienes comparten conocimiento, impulsan iniciativas, participan y ayudan a otros. Ese esfuerzo colectivo es el que convierte una asociación en una verdadera comunidad, y desde la Vicepresidencia de Membership, nuestro papel es ayudar a que cada vez seamos más personas remando en la misma dirección y con un mismo propósito.
5. ¿Qué te ha enseñado tu propia trayectoria profesional sobre lo que de verdad fideliza a una persona a un proyecto colectivo?
He trabajado en grandes corporaciones, en startups y ahora estoy liderando equipos muy diversos. En todos esos entornos he aprendido la misma lección: las personas permanecen donde sienten que aportan, que aprenden y que su contribución tiene impacto.
La fidelización no se consigue solo ofreciendo servicios; se consigue creando sentido de pertenencia. Cuando alguien siente que forma parte de un proyecto que también es suyo, deja de ser espectador para convertirse en embajador. Y creo que ese es precisamente el gran potencial de EJE&CON.
6. Dentro de tres años, ¿qué cifra o qué historia te gustaría poder contar sobre el crecimiento de la membresía de EJE&CON?
Claro que me gustaría hablar de crecimiento, porque una asociación fuerte necesita seguir incorporando talento. Pero, si tengo que elegir, prefiero contar una historia antes que una cifra.
Me gustaría poder decir que conseguimos crecer sin perder nuestra esencia. Que fuimos capaces de atraer nuevas generaciones de liderazgo y, al mismo tiempo, seguir cuidando a quienes han construido EJE&CON desde el principio.
En Barcelona, por ejemplo, siempre intento que en encuentros tan especiales como las cenas de verano o de Navidad estén presentes también nuestras socias fundadoras y aquellas que durante años lideraron la asociación. Creo que reconocer ese legado y mantener vivo ese vínculo es tan importante como dar la bienvenida a quienes llegan por primera vez.
Me encantaría que dentro de tres años cualquier persona, viva donde viva, sintiera que EJE&CON también es su casa y que aquí siempre encontrará una comunidad que la acompaña, la inspira y la hace crecer.
