La salud mental ha pasado de ser un tema silenciado a ocupar un lugar central en la agenda de las organizaciones. Este avance es positivo y necesario, pero también plantea un reto: evitar la banalización del concepto y aprender a diferenciar entre un problema real de salud mental y las dificultades inherentes al desarrollo profesional.

Tal y como expone Beatriz Calvo Berzal, Head of Executive Search en Hays y psicóloga general sanitaria, no todo malestar laboral responde a una patología. El aprendizaje, la frustración, el esfuerzo sostenido o la falta de resultados inmediatos forman parte del crecimiento profesional y no deberían confundirse con un problema clínico. Discernir entre ambos escenarios exige madurez organizativa, empatía y responsabilidad.

No te pierdas su artículo titulado “Entre el bienestar y la inmadurez: la salud mental en las organizaciones”. Puedes leerlo aquí.